miércoles, 28 de noviembre de 2012

Tú.

Quiero ser la chica de tus pensamientos, aquella que sólo con pensar en ella te saca una sonrisa de bobo. Que está contigo en las buenas y en las malas; la que te da un abrazo cuando lo necesitas y muchas otras veces. La única que te ponga nervioso con un simple roce, la que estando a tu lado sea tu vida entera. La que se sonroje cuando le des un beso delante de muchas personas, la que se ría contigo no de ti. Ésa chica que te llama simplemente para oír tu voz, esa chica que para el que eres la primera persona a quién recurrir. Con la que al chatear juntos tus padres te pregunten "¿De qué te estás riendo?".

Quiero ser tu todo y que tú seas mi todo. Quiero que seas tú ése chico con el que puedo hablar de todo sin importar lo vergonzoso que sea. Que respete mis gustos aunque no le guste lo mismo. Me gustaría que fueras ese alguien en mi vida del que no puedo prescindir, que sin ti sería como no respirar. Quiero que juguemos como niños sin importar lo que piensen lo demás, hacer locuras, juntos. Querernos como amigos, mejores amigos, hermanos. Que me protejas de todo como si tuvieras miedo a perderme. Discutir como novios, pero que no lo dejes llegar a más, me abraces, me beses y sonriamos a mitad de este haciendo como si nada haya pasado. Amarnos como amantes, que viven con el placer de un amor peligroso e imposible. Pero saber que eres mío, pase lo que pase.

Saber todo de ti, cada detalle de tu cuerpo tanto la rareza de esos ojos que me impactan como el último lunar de tu cuerpo. Saber como encajan tus labios en los míos como si estuvieran hechos el uno para el otro, como sí nosotros lo estuviéramos. Nacer para ser parte de ti y tu de mí. Para ser almas gemelas, medias naranjas, amores eternos, amores que recorren los tiempos, amores destinados a serlo. Por que me gustaría que tu fueras mi destino, a lo cuál estoy destinada para el resto de mi vida. 

Quiero que tú sepas todo de mí, sobre todos mis defectos, mis manías y todos aquellos pequeños detalles que se deslizan por nuestras mentes, por la mía. Que hace que llegue una corriente eléctrica del corazón, al cerebro que envía la orden a los dedos de escribir todo aquello que el corazón no puede expresar por sí solo. Las cosas pequeñas importan, que tú seas ése átomo mi vida sin el cuál no podría vivir. Quiero simplemente enamorarme locamente de ti, y que tú lo hagas también de mí, pero enamorarnos cada día no sólo uno. Que día a día, me conquistes con tus palabras, tus caricias, tus besos, sólo contigo basta. Quiero que seas mi tonto, que me hace sonreír por cosas que sólo tú podrías. Pasar tanto tiempo juntos que parezca imposible no aburrirme de ti. Quiero que seas ese ángel que me aguarda, que me quiere y que su vida no tendría sentido lejos de mí. 
Quizás algún día leas esto...




—Vicky.

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